Las "Fiestas-Banquetes" egipcias han pasado a la Historia por su opulencia y grandiosidad. Unas citas de celebración, donde el buen gusto y la moderación daban paso a los excesos. Además de la diversión, la Fiesta adquiría un sentido ritual, mágico, y por lo tanto religioso. Una serie de drogas facilitaban la "Orgía Sagrada".